Las promesas no son dignas para un ser libre.
by William Watson.
La fidelidad es una noción que en su nivel más abstracto implica una conexión verdadera con una fuente y la fuente más grande de nuestras vidas será nuestro ser algo que es muy especial comienza con nosotros mismos y está por encima de todo la material o social. Es la lealtad de amarnos y buscar lo mejor para nosotros mismos no a nivel simplista, social y material sino, a nivel espiritual. La fidelidad es con uno mismo uno debe ser fiel ante uno mismo para poder ser fiel con los demás, la fidelidad no puede ser meramente un acto social porque nosotros los seres humanos no somos objetos. Es de vital importancia que una persona se ame y por tal que luche por desarrollarse y evolucionar como ser, Siempre y cuando no se haga daño así mismo no debe renunciarse ni limitarse de ninguna experiencia que le pueda beneficiar.
El tener pareja no quiere decir que le pertenecemos a otra persona pues si es amor existe total libertad, pues el amor es incondicional y libre. Nadie puede amar si está condicionado o coaccionado a actuar de determinada forma ni mucho menos cuando esa forma está sujeta a ser calificada, valorada o juzgada por otra persona que no sea esa misma persona. En todo caso no estamos aquí para culparnos, juzgarnos, lapidarnos o castigarnos por nuestros actos sino para crecer, desarrollarnos como seres.
La fidelidad no puede ser impuesta como si se tratase de un compromiso social. El ser humano no debe prometer nada ni esperar nada cuando se trata de amor por qué un acto de amor nunca va a ser regido por un contrato moral, económico o social. Todos sabemos que el amor nunca estará ni gobernado ni sujeto a las leyes del hombre.
La fidelidad es la capacidad espiritual –el poder o la virtud– de amarse uno mismo.
En las relaciones de pareja las condiciones futuras no se pueden prever por lo cual no mantendrás un compromiso aun cuando no eres feliz y ni mucho menos lo quiere así tu corazón… por que amar no es un sacrificio ni obligación… como sucede en las relaciones donde hay desigualdad. Para amar se empieza por amarse uno mismo y el amor es felicidad plena y espiritual.
Si el ser humano pretendiese que comprometerse a actuar de la forma que hoy juzga óptima en situaciones que pueden llevarle a pensar y sentir de modo distinto aunque eso le represente renunciar a su felicidad se estaría traicionando a sí mismo. Eso representaría una falta de lealtad y fidelidad. Si los seres humanos no crecemos en pensamiento o no nos desarrollamos en sentimiento simplemente no evolucionaríamos. Y eso sería una falta de fidelidad y de lealtad hacia nosotros mismos.
Nadie puede hablar de Fidelidad ni de libertad ni lucidez si se cierra y renuncia a propiciar cambios en las ideas, las convicciones y los sentimientos que le puedan beneficiar y ayudar a crecer como ser. Las promesas no son dignas para un ser libre.
El ser humano honesto y leal a sí mismo jamás podrá ser coaccionado socialmente, económicamente o moralmente para mantener una promesa. Se supone que el ser humano solo puede ser motivado por amor incondicional.
La industria vive de venderte cosas que no necesitas, sin embargo trata de que no lo percibas así por eso necesita obsesionarte con proyectos futuros, por eso para la industria no le conviene que la gente viva apasionado por el presente. Ellos deben mantener vivo esa idea de construir un proyecto familiar a futuro aunque tu no seas feliz. Ellos solo quieren venderte e hipotecarte y esclavizarte como ser.
Cuando una persona mantiene y maneja ideas fijas sobre el futuro se obsesiona y al obsesionarse es más manipulable por eso muchas veces quienes te manipulan te llevarán a un futuro lejos del presente. Un futuro donde te construirán una fantasía interminable, lejana y distante al presente.
Por eso no es extraño que la fidelidad aplicada al valor moral es meramente una obsesión inculcada para fomentar y resguardar unos intereses totalmente ajenos a nuestro ser. Para ellos el presente lo deben inculcar como algo efímero y sin valor, enajenándonos de nuestro proceso de desarrollo interior el cual depende de nuestra consciencia total y plena en presente. Para ellos les conviene que nos culpamos o deprimamos por nuestro pasado y que caminemos totalmente “ilusionados” hacia el futuro.
La creación de un sistema social valiéndose del conductismo crean un método que se aplica de generación en generación que incluye perpetuar condicionamientos y estereotipos basados en reglas de la sociedad, creencias, leyes, religiones, diferencias culturales, y manera de ser, gobiernos, escuelas, acontecimientos sociales, y hasta celebraciones. Desarrollando y fomentando una psicosis y neurosis colectiva basada en el conductismo que afirma que todas nuestras acciones están determinadas lograron crear una sociedad utópica basada en el condicionamiento de todos los ciudadanos. Fue así como se decidió aplicarse a través de la educación y la terapia a través de los medios de comunicación formando una realidad ilusoria en la imaginación popular una celda virtual.
El sistema trata de disminuirte tu autoestima y acentuar tu individualidad para dominarte menor y así poco a poco someterte de forma casi imperceptible “voluntaria” al sufrimiento físico bajo el acoso psicológico.
Los que desean controlarnos quieren que todos nos conduzcamos de manera igual... y lograr eso no es posible por que el ser humano no puede ser condicionado a sus condiciones materiales simplemente porque el ser humano posee sentimientos por eso la gente hoy en día enferma.
El éxito del conductismo de está fundamentado y cimentado en el cognitivismo.
El Cognitivismo considera y define la mente el software y el cerebro como el hardware de un ordenador biológico. El software son las instrucciones que se le dan a un ordenador de manera que pueda realizar una determinada función o resolver un problema. La parte física de los ordenadores recibe el nombre de hardware pero que en el caso de los humanos es el cerebro.
Todas las acciones humanas, las decisiones, y los pensamientos constituían formas de proceso de información en función del “input” sistema de procesamiento de información para comunicarse unas con otras personas” cuyo formato está condicionado a los datos procedentes de los sentidos… El cognitivismo se convirtió así en el paradigma dominante desde nuestras eras pasadas y hasta la era actual.
El ser humano no puede soportar por mucho tiempo algo de forma inconsciente o irracional que no vaya o procure el beneficio y crecimiento de su ser. Eso sería ir en contra de su naturaleza.
Podemos decir entonces que la fidelidad es también una capacidad de no engañar ni traicionar ni a nosotros mismos ni a los demás por tal razón no se debe renunciar a nuestra individualidad como ser porque nos estaríamos traicionando y engañando. Si somos capaces de engañarnos y traicionar nuestros principios lo haremos luego con los demás. El engaño a nosotros mismos tarde e inevitablemente nos va a rebotar y a la larga seremos nosotros mismos los más perjudicados.
Vivir la fidelidad se traduce en la alegría de compartir la propia vida, procurando la felicidad y la mejora personal. La fidelidad es un valor fundamental.
Alcanzar el verdadero y único amor es la aspiración más noble del hombre, importante para poder tener una relación sana con uno mismo.
Es fundamental poder hacer conciencia y robustecer el valor de la fidelidad, es una necesidad que nos apremia en beneficio de nosotros mismos,
Nadie posee una exclusividad sexual sobre nadie ni eso puede ser un condicionamiento para amar o recibir amor. Una pareja no es pareja sólo porque mantengan relaciones sexuales o porque vivan juntas. Una pareja es tal si entre ellos hay amor.
El amor está por encima de todo eso. La desconfianza en la pareja radica en nuestra propia inseguridad y a un deseo y necesidad del ego de poseer. La pareja es algo muy valioso y por eso no puede fundamentarse en la pasión entre dos personas. Eso sería confiarla a algo demasiado efímero y que casi siempre declina.
Podemos afirmar que el egoísmo es el mayor peligro para cualquier relación. Algo que puede resultar enfermizo por que el corazón de nadie se puede retener y cada quién ha de vivir su propia vida y disfrutar de su individualidad.
Es importante poder disfrutar del libre albedrio para poder discernir libremente por convicción. Vivir sin tener que negarnos a nosotros mismos ni a nuestra naturaleza sintiendo, viviendo y valorando el ser totalmente libres de remordimientos, culpas, prejuicios, estereotipos sociales y poder vivir nuestra sexualidad tranquilamente sin morbo ni con una actitud enfermiza. Totalmente pura resguardando así nuestra integridad como ser lo cual garantiza una relación estable en un ambiente de seguridad y confianza que favorece al desarrollo integral y armónico de las personas.
Vivir la fidelidad se traduce en la alegría de compartir con alguien la propia vida, procurando la felicidad y la mejora personal de la pareja, generando estabilidad y confianza perdurables, teniendo como resultado el amor verdadero.
Vencer al egoísmo, al placer y a la comodidad con una conducta sobria, garantiza nuestro crecimiento personal, y por ende, el de cualquier relación.
La fidelidad no es atadura, por el contrario, es la libre expresión de nuestras aspiraciones, nos colma de alegría e ilumina cotidianamente a las personas.
Una buena relación posee una serie de características que la hacen especial y favorecen a la vivencia de la fidelidad, Cuando este interés es auténtico, la fidelidad es una consecuencia lógica, gratificante y enriquecedora.
Todo ser humano es digno y la fidelidad es el intimo compromiso que asumimos con nosotros mismos de cultivar, proteger y enriquecer nuestra alma.
Por extraño que pueda parecer, la fidelidad es anterior a la relación misma; debemos conocer y descubrir realmente lo que buscamos y estamos dispuestos a dar en una relación.
Así, una relación está destinada al fracaso por desvirtuar el propósito de la misma: Esto sucede con quien busca un joven apuesto o una chica hermosa para satisfacer la propia vanidad o la búsqueda de placer; peor aún si se pretende a través de esa relación, alcanzar una mejor posición social y un interés económico. Poco futuro tiene esa pareja cuando alguna de las partes no ha entendido que debe haber disposición para compartir, comprender y colaborar al perfeccionamiento personal del otro.
By William Watson.
Para los griegos el cuerpo era tan importante como los Dioses. Pecar es una palabra que ellos utilizaban para definir un ser que no cumplia con lo que es que no era fiel a si mismo.
“Todos los otros Dioses de este gran lugar me concedieron que mi alma interior fuera hermosa y que todos mis posesiones externas estuvieran en armonía con mi hombre “interior”… con mi ser” *Platon
Tenemos un templo sagrado donde se encuentra nuestro Ser y ese es el cuerpo donde se Unifican.
by William Watson.
La fidelidad es una noción que en su nivel más abstracto implica una conexión verdadera con una fuente y la fuente más grande de nuestras vidas será nuestro ser algo que es muy especial comienza con nosotros mismos y está por encima de todo la material o social. Es la lealtad de amarnos y buscar lo mejor para nosotros mismos no a nivel simplista, social y material sino, a nivel espiritual. La fidelidad es con uno mismo uno debe ser fiel ante uno mismo para poder ser fiel con los demás, la fidelidad no puede ser meramente un acto social porque nosotros los seres humanos no somos objetos. Es de vital importancia que una persona se ame y por tal que luche por desarrollarse y evolucionar como ser, Siempre y cuando no se haga daño así mismo no debe renunciarse ni limitarse de ninguna experiencia que le pueda beneficiar.
El tener pareja no quiere decir que le pertenecemos a otra persona pues si es amor existe total libertad, pues el amor es incondicional y libre. Nadie puede amar si está condicionado o coaccionado a actuar de determinada forma ni mucho menos cuando esa forma está sujeta a ser calificada, valorada o juzgada por otra persona que no sea esa misma persona. En todo caso no estamos aquí para culparnos, juzgarnos, lapidarnos o castigarnos por nuestros actos sino para crecer, desarrollarnos como seres.
La fidelidad no puede ser impuesta como si se tratase de un compromiso social. El ser humano no debe prometer nada ni esperar nada cuando se trata de amor por qué un acto de amor nunca va a ser regido por un contrato moral, económico o social. Todos sabemos que el amor nunca estará ni gobernado ni sujeto a las leyes del hombre.
La fidelidad es la capacidad espiritual –el poder o la virtud– de amarse uno mismo.
En las relaciones de pareja las condiciones futuras no se pueden prever por lo cual no mantendrás un compromiso aun cuando no eres feliz y ni mucho menos lo quiere así tu corazón… por que amar no es un sacrificio ni obligación… como sucede en las relaciones donde hay desigualdad. Para amar se empieza por amarse uno mismo y el amor es felicidad plena y espiritual.
Si el ser humano pretendiese que comprometerse a actuar de la forma que hoy juzga óptima en situaciones que pueden llevarle a pensar y sentir de modo distinto aunque eso le represente renunciar a su felicidad se estaría traicionando a sí mismo. Eso representaría una falta de lealtad y fidelidad. Si los seres humanos no crecemos en pensamiento o no nos desarrollamos en sentimiento simplemente no evolucionaríamos. Y eso sería una falta de fidelidad y de lealtad hacia nosotros mismos.
Nadie puede hablar de Fidelidad ni de libertad ni lucidez si se cierra y renuncia a propiciar cambios en las ideas, las convicciones y los sentimientos que le puedan beneficiar y ayudar a crecer como ser. Las promesas no son dignas para un ser libre.
El ser humano honesto y leal a sí mismo jamás podrá ser coaccionado socialmente, económicamente o moralmente para mantener una promesa. Se supone que el ser humano solo puede ser motivado por amor incondicional.
La industria vive de venderte cosas que no necesitas, sin embargo trata de que no lo percibas así por eso necesita obsesionarte con proyectos futuros, por eso para la industria no le conviene que la gente viva apasionado por el presente. Ellos deben mantener vivo esa idea de construir un proyecto familiar a futuro aunque tu no seas feliz. Ellos solo quieren venderte e hipotecarte y esclavizarte como ser.
Cuando una persona mantiene y maneja ideas fijas sobre el futuro se obsesiona y al obsesionarse es más manipulable por eso muchas veces quienes te manipulan te llevarán a un futuro lejos del presente. Un futuro donde te construirán una fantasía interminable, lejana y distante al presente.
Por eso no es extraño que la fidelidad aplicada al valor moral es meramente una obsesión inculcada para fomentar y resguardar unos intereses totalmente ajenos a nuestro ser. Para ellos el presente lo deben inculcar como algo efímero y sin valor, enajenándonos de nuestro proceso de desarrollo interior el cual depende de nuestra consciencia total y plena en presente. Para ellos les conviene que nos culpamos o deprimamos por nuestro pasado y que caminemos totalmente “ilusionados” hacia el futuro.
La creación de un sistema social valiéndose del conductismo crean un método que se aplica de generación en generación que incluye perpetuar condicionamientos y estereotipos basados en reglas de la sociedad, creencias, leyes, religiones, diferencias culturales, y manera de ser, gobiernos, escuelas, acontecimientos sociales, y hasta celebraciones. Desarrollando y fomentando una psicosis y neurosis colectiva basada en el conductismo que afirma que todas nuestras acciones están determinadas lograron crear una sociedad utópica basada en el condicionamiento de todos los ciudadanos. Fue así como se decidió aplicarse a través de la educación y la terapia a través de los medios de comunicación formando una realidad ilusoria en la imaginación popular una celda virtual.
El sistema trata de disminuirte tu autoestima y acentuar tu individualidad para dominarte menor y así poco a poco someterte de forma casi imperceptible “voluntaria” al sufrimiento físico bajo el acoso psicológico.
Los que desean controlarnos quieren que todos nos conduzcamos de manera igual... y lograr eso no es posible por que el ser humano no puede ser condicionado a sus condiciones materiales simplemente porque el ser humano posee sentimientos por eso la gente hoy en día enferma.
El éxito del conductismo de está fundamentado y cimentado en el cognitivismo.
El Cognitivismo considera y define la mente el software y el cerebro como el hardware de un ordenador biológico. El software son las instrucciones que se le dan a un ordenador de manera que pueda realizar una determinada función o resolver un problema. La parte física de los ordenadores recibe el nombre de hardware pero que en el caso de los humanos es el cerebro.
Todas las acciones humanas, las decisiones, y los pensamientos constituían formas de proceso de información en función del “input” sistema de procesamiento de información para comunicarse unas con otras personas” cuyo formato está condicionado a los datos procedentes de los sentidos… El cognitivismo se convirtió así en el paradigma dominante desde nuestras eras pasadas y hasta la era actual.
El ser humano no puede soportar por mucho tiempo algo de forma inconsciente o irracional que no vaya o procure el beneficio y crecimiento de su ser. Eso sería ir en contra de su naturaleza.
Podemos decir entonces que la fidelidad es también una capacidad de no engañar ni traicionar ni a nosotros mismos ni a los demás por tal razón no se debe renunciar a nuestra individualidad como ser porque nos estaríamos traicionando y engañando. Si somos capaces de engañarnos y traicionar nuestros principios lo haremos luego con los demás. El engaño a nosotros mismos tarde e inevitablemente nos va a rebotar y a la larga seremos nosotros mismos los más perjudicados.
Vivir la fidelidad se traduce en la alegría de compartir la propia vida, procurando la felicidad y la mejora personal. La fidelidad es un valor fundamental.
Alcanzar el verdadero y único amor es la aspiración más noble del hombre, importante para poder tener una relación sana con uno mismo.
Es fundamental poder hacer conciencia y robustecer el valor de la fidelidad, es una necesidad que nos apremia en beneficio de nosotros mismos,
Nadie posee una exclusividad sexual sobre nadie ni eso puede ser un condicionamiento para amar o recibir amor. Una pareja no es pareja sólo porque mantengan relaciones sexuales o porque vivan juntas. Una pareja es tal si entre ellos hay amor.
El amor está por encima de todo eso. La desconfianza en la pareja radica en nuestra propia inseguridad y a un deseo y necesidad del ego de poseer. La pareja es algo muy valioso y por eso no puede fundamentarse en la pasión entre dos personas. Eso sería confiarla a algo demasiado efímero y que casi siempre declina.
Podemos afirmar que el egoísmo es el mayor peligro para cualquier relación. Algo que puede resultar enfermizo por que el corazón de nadie se puede retener y cada quién ha de vivir su propia vida y disfrutar de su individualidad.
Es importante poder disfrutar del libre albedrio para poder discernir libremente por convicción. Vivir sin tener que negarnos a nosotros mismos ni a nuestra naturaleza sintiendo, viviendo y valorando el ser totalmente libres de remordimientos, culpas, prejuicios, estereotipos sociales y poder vivir nuestra sexualidad tranquilamente sin morbo ni con una actitud enfermiza. Totalmente pura resguardando así nuestra integridad como ser lo cual garantiza una relación estable en un ambiente de seguridad y confianza que favorece al desarrollo integral y armónico de las personas.
Vivir la fidelidad se traduce en la alegría de compartir con alguien la propia vida, procurando la felicidad y la mejora personal de la pareja, generando estabilidad y confianza perdurables, teniendo como resultado el amor verdadero.
Vencer al egoísmo, al placer y a la comodidad con una conducta sobria, garantiza nuestro crecimiento personal, y por ende, el de cualquier relación.
La fidelidad no es atadura, por el contrario, es la libre expresión de nuestras aspiraciones, nos colma de alegría e ilumina cotidianamente a las personas.
Una buena relación posee una serie de características que la hacen especial y favorecen a la vivencia de la fidelidad, Cuando este interés es auténtico, la fidelidad es una consecuencia lógica, gratificante y enriquecedora.
Todo ser humano es digno y la fidelidad es el intimo compromiso que asumimos con nosotros mismos de cultivar, proteger y enriquecer nuestra alma.
Por extraño que pueda parecer, la fidelidad es anterior a la relación misma; debemos conocer y descubrir realmente lo que buscamos y estamos dispuestos a dar en una relación.
Así, una relación está destinada al fracaso por desvirtuar el propósito de la misma: Esto sucede con quien busca un joven apuesto o una chica hermosa para satisfacer la propia vanidad o la búsqueda de placer; peor aún si se pretende a través de esa relación, alcanzar una mejor posición social y un interés económico. Poco futuro tiene esa pareja cuando alguna de las partes no ha entendido que debe haber disposición para compartir, comprender y colaborar al perfeccionamiento personal del otro.
By William Watson.
Para los griegos el cuerpo era tan importante como los Dioses. Pecar es una palabra que ellos utilizaban para definir un ser que no cumplia con lo que es que no era fiel a si mismo.
“Todos los otros Dioses de este gran lugar me concedieron que mi alma interior fuera hermosa y que todos mis posesiones externas estuvieran en armonía con mi hombre “interior”… con mi ser” *Platon
Tenemos un templo sagrado donde se encuentra nuestro Ser y ese es el cuerpo donde se Unifican.


